En 2020 me timaron.

Y así, nació Doncamera



Fue en Agosto.

Mi hermano y yo íbamos de viaje a México.

Todo iba normal, no era la primera vez que íbamos a México. Nos encantaba.

Pero esta vez, en el duty free del aeropuerto, vimos una cámara que nunca antes habíamos visto.

Era una cámara desechable.

Pagamos 30€ por ella. Recuerdo perfectamente que hacía 27 fotos.


Porque sí, 27 fotos parecían pocas...

Y lo eran.

De hecho, eran tan pocas que teníamos miedo de gastarlas.

Tanto miedo de gastarlas... que nos sobraron fotos.


Pero espera, que eso no es lo peor...


A la vuelta del viaje fuimos al sitio donde se revelan. Cuando nos dijeron el precio, dimos media vuelta.


Pero espera, que eso no es lo peor...


Mientras escribo esto (6 años después) la cámara sigue sin revelar y el carrete ha caducado... vamos, que los recuerdos se han perdido parasiempre.


No sólo tiramos 30€ a la basura.
Es que nos quedamos sin recuerdos.
Jamás sabremos cómo quedaron esas fotos.

Nunca las vimos y nunca las veremos.

¿Sabes lo que duele eso?

...

Poco después, surgió Doncamera.


El móvil no es una opción para hacer fotos (todas las fotos son iguales y te distrae), pero las desechables tampoco lo son... así que fusionamos lo bueno de uno con lo bueno de la otra.


Y así, surgió Doncamera.


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Daniel.